Y después de mi web qué ?
En plena “revolución de internet” con las redes sociales, es posible que abrume la cantidad de conceptos, herramientas, y aplicaciones, que a priori suenan a la panacea de las relaciones comerciales en la red. Ese crecimiento imparable de este fenómeno en los últimos años, al menos debe crearnos una mínima expectativa y curiosidad, siempre se dirá que los que ya están dentro le llevan ventaja a los que aún están pensando en incursionar, y máxime cuando el costo es relativamente “barato” al menos en la etapa de iniciación y aprendizaje.
Para “estar” en Twitter solo hace falta escribir un mensaje y seguir a una persona, así de sencillo, hay que animarse a probar las aplicaciones y aprender de la gente que lo “hace bien”, se debería buscar la rama en que se es bueno y especializarse en ello, las profesiones “minoritarias” al contrario de lo que se podría pensar, tienen un gran potencial de difusión por su carácter de especialización y exclusividad.
Los 140 caracteres de twitter deberían, en principio, ser administrados por este especialista, su buen mensaje podría atraer a miles de personas sin necesidad de hablar con todos y cada uno, las oportunidades para hacer contactos (networking) se multiplicarían si se sabe manejar convenientemente la red, teniendo actitud positiva y creando empatía. Esta efectividad requiere crear un diálogo, intercambiando información, y encontrando maneras de ayuda mutua, preguntas abiertas y atención a las respuestas, siempre con respeto y disposición.
¿Tengo una web, y ahora qué hago?, observe lo que está pasando a su lado, sea receptivo, pruebe y ensaye, la viralidad es un término ligado al crecimiento exponencial de las redes sociales que se basa en el “boca a boca” y el efecto de Internet. Se puede ganar reputación con Twitter y traducirlo en ventas con Facebook, el límite es un click, “estar en Internet, y especialmente en las redes sociales es muy barato, no estarlo puede ser o salir muy caro”.









